Elsurdelola's Blog

Se viene el Día del Periodista en Venezuela. El Universal, ¿acatará reenganche o mantendrá despidos arbitrarios?

Posted in Actualidad en el sur by Lola Mendoza on junio 24, 2010

El 9 de abril fueron despedidos, en forma arbitraria, 11 periodistas del diario venezolano El Universal.

Muchos, entonces, se pronunciaron en contra de la medida. La red social Twitter, por ejemplo, recogía un montón de opinones al respecto. Todas apuntaban a apoyar a los colegas. Sin embargo, con el tiempo los comentarios fueron disolviéndose como una pastillita de Alka Seltzer. Hasta el momento en que esto escribo, la posición más contundente es la que tomó la Inspectoría del Trabajo del Municipio Libertador, que ordenó el “reenganche” (esto es: la reincorporación de los injustamente despedidos). El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa también hizo lo suyo.

Como ladrón que actúa de madrugada, la inesperada -por lo menos para los colegas- despedida (que no de solteros, ni de viaje. O, más bien, para un viaje sin retorno) se efectuó en la tarde de un viernes. No les dieron a los periodistas la oportunidad para entablar un diálogo.

El SNTP advirtió que  su directiva “en articulación con sus representaciones sindicales en las distintas empresas con las cuales mantenemos contratación colectiva, ha acordado  hacer uso de los mecanismos que nos brinda la Ley Orgánica del Trabajo y acudir a las instancias respectivas.”.

De hecho, tal como lo explica el blog ConflictoVe,  el viernes 28 de mayo la Inspectoría del Trabajo del Municipio Libertador admitió 10 de los 11 amparos que fueron solicitados por los agraviados. Este organismo es competente tanto para ejecutar, así, las órdenes de “reenganche”, como de pagos de salarios caídos.

Además, continúa explicando este sitio web: “La decisión del órgano laboral se ciñe a lo estipulado en el artículo 87 de la Constitución Nacional y en los artículos 23 y 24 de la Ley Orgánica del Trabajo, los cuales establecen el derecho al trabajo.

Las decisiones emitidas por la Inspectoría del Trabajo a favor de los afectados indican que los trabajadores se encontraban amparados por la inamovilidad laboral prevista en el artículo 506 de la LOT, pues se les impidió seguir laborando en su sitio de trabajo, y aduce que con la admisión de estos amparos se cumple con lo establecido en las normas laborales venezolanas.”.

Es decir: los despidos arbitrarios contrarían, además, la figura legal de la INAMOVILIDAD LABORAL.

Fuentes ligadas al caso refieren que el lunes 21 de junio, y en virtud de cumplir con lo que el órgano laboral decidió, varios trabajadores intentaron reincorporarse, pero las autoridades del diario lo impidieron.

Estas mismas fuentes aseguran que los directivos del periódico dejan correr en la redacción el rumor de que la reincorporación procederá, mientras, a la vez, tienen asignados por lo menos siete abogados al caso para lograr que esto no ocurra. Inlcuso, uno de ellos habría viajado desde Nueva York hasta Caracas para ayudar a cumplir con tan importante misión. Doble juego, que llaman.

A pesar de todo, el domingo se celebra el Día del Periodista. Nos felicitaremos, nos diremos unas cuantas pavadas y respiraremos tranquilos porque nos sentimos a salvo. No así nuestros colegas, ni sus familias. Porque obviamente detrás de cada trabajador despedido, hay una historia familiar las más de las veces y siempre una personal.

Anuncios

Enamorados y alquimistas del folklore latinoamericano. Vytas Brenner, Chango Spasiuk

Posted in Cultura en el sur, Personajes del sur by Lola Mendoza on junio 14, 2010

Cuando en el año 2006, Los Amigos Invisibles sacaron su Súper Pop Venezuela -homenaje a artistas venezolanos de los 60, 70, 80 y 90- y escuché la versión de la mágica San Agustín, tema del grande Vytas Brenner, sencillamente aluciné. Esa canción (que se refiere a la parroquia caraqueña del mismo nombre) es una de las más hermosas que he escuchado en toda mi vida y la versión de los invisibles es maravillosa, le hace justicia, le rinde honor.

Según la Wikipedia y la página Rock Hecho en Venezuela, Brenner nació en Alemania el 19 de Septiembre de 1946. Llegó a Venezuela a los dos años de edad junto a sus padres, dentro de la ola inmigratoria europea que llegó a América como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial.

A temprana edad se trasladó a España e Italia. También vivió en EE UU. Finalmente regresó a Venezuela en 1972, cuando ya contaba con algunas producciones discográficas como “Brenner´s Folk”.

Ya en Venezuela, con María Fernanda Márquez forma el dúo Vytas y Mafe, con el que grabó algunos 45 rpm que contaron con la producción de Pablo Shneider.

Fusionó ritmos de música tradicional venezolana con elementos de rock progresivo y jazz, en los que se mezclan sintetizadores, guitarras eléctricas, baterías y bajo con instrumentos de la música tradicional venezolana como el cuatro, el arpa, las maracas y varios elementos de percusión.

Fue así como creó un estilo único con sonido propio, plasmado en obras que se convertirían en clásicos.Especialmente en las que conforman su llamada etapa progresiva (entre 1973 y 1978).

Luego experimentó con otros géneros musicales. Entre sus últimos trabajos están “Amazonia” (1993) y “El dorado”, (que data de algún año impreciso dentro de la década de los 90).

A mediados de los noventa se traslada a Europa. Murió en Salzburgo (Austria) el 18 de Marzo de 2004 debido a un infarto. Tenía 57 tempranos años.

Myspace Vytas Brenner

Discografía

Mírame Señor/Viéndote crecer (1972) -con María Fernanda Márquez-

Es un día extraño/Farewell (1972) -con María Fernanda Márquez-

Frailejón/Araguaney (1972)

La Ofrenda de Vytas (1973)
Temas: Morrocoy, Ofrenda de Miguel, Tormenta de Barlovento, Frailejón, La Sabana, Tragavenado, Araguaney, Canto de Pilón.

Hermanos (1974)
Temas: Agua Clara, Madrugada, Amanecer, Danzas de los Pájaros, Gavilán, Pastos, Ganado, Estampida, Ana Karina Rote, Sentado en una Piedra.

Jayeche (1975)
Temas: Cariaco, Sancocho de Médula, La Restinga, Playa de Agua, Cachunchú Florido, 6 por Electron, Jayeche, Catatumbo, Caracas para Locos, Ávila.

En Vivo! (1977)
Temas: Interludio, Morrocoy, Cachunchú Florido, La Restinga, Playa de Agua, Ganado, Cariaco, Ávila, Frailejón, Interludio.
*Grabado en vivo en el Teatro de Bellas Artes (Maracaibo), Teatro de la Ópera (Maracay), Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela (Caracas), Teatro Juárez (Barquisimeto), Teatro Municipal (Caracas)

Ofrenda (1978)
Temas: Armonías para cantar, Mandingo, San Agustín, Acuesta, Princesa, Aguacero.

I Belong (1981)
Temas: I belong, I gotta feeling, I´m gonna climb that mountain, Sweet Zita, Decissions, Are you the one?, Feeling much calmer.

Estoy Como Quiero (1982)
Temas: Dorado I, Ponte a valer, 15 partes por millón, Estoy como quiero, Acuesta (grabado en vivo, Maracaibo), Canchunchu florido (grabado en vivo, Maracaibo), Dorado II.

(1982) -Sencillo-
Temas: Hasta cuando (Versión I), Hasta cuando (Versión II).

Vytas (1983)
Temas: Playa Sombrero, Un amigo mas, La Chinita, Cristofue, Adicora, Hasta cuando, Amuay.

El Vals del Mar (1986)
Temas: El vals del mar, Eres tu, Los espejos, Sentado en una piedra, Agua clara, Una rosa roja, Dos viajeros, Escalas y armonías, Estoy como quiero.

Amazonia (1993)
Temas: Ofrenda, Karibik, A Bolívar, Techos Rojos (1er Movimiento), Techos Rojos (2do Movimiento), Aruanda, Mestizo, Guacamaya, Autana, Orinokia, Amazonia.

El Dorado (199?)
Temas: Frailejón, Historische erzahlung, Polkason, Mazurka mazorka, Jolandina, Schottiloko, Antiqua, Magic, Schwarzes gold, Python, Sampocpolka, Hellbrunn, St. Augustin, Gewonnene herde, Brandungsrauschen, Teke it (or leave it).

Lo Máximo de Vytas Brenner (1994)
Temas: Cachunchú Florido, La Restinga/Playa de Agua, Catatumbo, Caracas para Locos/Cerro del Ávila, San Agustín, Mandingo, Princesa, Morrocoy, Frailejón/Interludio.
Recopilación de los álbumes Jayeche (Cachunchú Florido, La Restinga/Playa de Agua, Catatumbo, Caracas para Locos/Cerro del Ávila), En Vivo! (Morrocoy, Frailejón/Interludio) y Ofrenda (San Agustín, Mandingo, Princesa).
Álbum dedicado a la memoria de Jesús “Chu” Quintero.

———————————————————————————————————-

A Chango Spasiuk lo conocía gracias a un programa divino en el Canal Encuentro, Pequeños Universos.

Pero cuando lo vi en el Festival de Otoño de Buenos Aires gracias a una invitación de mi amigo Matías, lo amé. Dirá Mati que esto sólo porque es un guapo(te) rubito. Pero no, la cosa va más allá. Su arte de interpretar la música folklórica de Argentina me atrapó. (Claro que nunca vi a nadie lucir unas babuchas con tanta hermosura como él :P).

(Con info de la página web Estación Tierra)

Siempre digo que la parte más latinoamericana de Argentina está al norte. Precisamente en Misiones, provincia que colinda con Brasil y Paraguay, nació Chango, descendiente de ucranianos, en el año 1968.

En Misiones conviven comunidades nativas originales (mbya-guaraní), población criolla y varias colectividades extranjeras llegadas a la Argentina a principios del siglo XX.

Spasiuk y su tío tocaban su bandoneón en matrimonios, kermeses y otros eventos populares. Desde que participaron en un programa de televisión, comenzaron a hacerlo también en festivales.

El entonces jovencito bandoneonista comenzó a cursar antropología en la capital de su provincia, pero declinó. Luego estudiaría en Buenos Aires a la vez que mantenía su residencia en Misiones.

Uno de sus primeros grandes éxitos fue en el famoso Festival de Cosquín. Luego de eso vinieron participaciones con Divididos y Cienfuegos para regresar a su música cuya base es el folklore.

Se ha presentado en numerosos festivales, en escenarios de varias partes del mundo como Brasil, EE UU, Uruguay, Holanda, Alemania, Francia, Ucrania e Inglaterra, entre otros.

Discografía

Pynandí (Los Descalzos) / 2009
Tarefero de mis pagos. Sonidos de la tierra colorada / 2006
The Charme of Chamamé / 2004
Chamamé crudo / 2004
Polcas de mi tierra / 2004
La ponzoña / 2004
Viraloucos / 1999
Bailemos y… / 1991
Contrastes / 1990
Chango Spasiuk / 1989

Página web de Chango Spasiuk

Se fue otro más de los necesarios. Adiós Graterolacho.

Posted in Actualidad en el sur, Asuntos de idiosincrasia, Personajes del sur by Lola Mendoza on junio 12, 2010

“Nadie es imprescindible”, dicen. No estoy de acuerdo. Para mí, hay gente que es más que importante, necesaria.

Es el caso de Manuel Graterol, alias Graterolacho, humorista venezolano que hoy, viernes 11 de junio falleció en la ciudad de Caracas, Venezuela.

Yo digo que era él una de esas personas necesarias porque para comenzar asumía el humor con sentido crítico. El suyo no era, jamás, el chiste fácil, el aburrido, el que no mueve, el que no piensa, el que es tan común en la sociedad venezolana.

Es que además, era periodista y tenía una visión muy interesante sobre Venezuela y su situación socio-política. Lamento, siempre lo lamento, todas las veces que tuve que leer a adeptos del gobierno venezolano insultándolo a través de la red social twitter. Por gente que pareciera defender a toda costa que no el acceso a la igualdad de oportunidades, sino la procacidad sea lo que distinga al venezolano.

Lo recuerdo especialmente cuando, junto a Lumute (Luis Múñoz Tébar, fallecido en 1995) y al Sargento Fullchola (Juan Manuel Laguardia), era férreo crítico, en clave de humor, de la ya bastante maltrecha Cuarta República.

Manuel Graterolacho lo siguió haciendo, con la diferencia de que ahora el humor de opinión, cuando no se adecua al deseo oficial, pasó de delicado a peligroso.

Cada vez que un pensador crítico (quien no se cuestiona ni cuestiona su entorno, me parece que vive sólo porque no le queda de otra) venezolano muere, me entra el temor de que los insultos, la vulgaridad, lo soez y lo banal terminen por convertirse en lo políticamente correcto. Ya, por lo menos, son socialmente aceptados. Yo estoy dentro de quienes se niegan a ello.

Graterolacho era también usuario de Twitter. Sutil coplero popular, hoy alguien registraba que escribió 1951 tweets en verso. Proponen conservarlos. Sería genial que se haga, porque en 140 caracteres conseguía reflejar la idiosincrasia de un país y los rasgos del ejercicio del poder en la actualidad. Mientras, pueden mirarse en su perfil: @GRATEROLACHO

Acá, nota del diario El Universal de Venezuela.

Fallece humorista Graterolacho a los 75 años

Una afección respiratoria fue la causa del deceso del humorista. Aficionado a la red social Twitter, Graterolacho colocó su último twitt el día 7 de junio, el cual rezaba: “Ahora tengo la garganta/ comenzándome a doler/ y me dispongo a comer/ sin papa el sapo no canta”.

04:50 PM Caracas.- El humorista venezolano Manuel Graterol, mejor conocido como Graterolacho, falleció el día de hoy a los 75 años, según informaron fuentes allegadas al periodista.

Graterolacho murió tras ser atendido en terapia intensiva de la Clínica Rescarven de Chuao, en Caracas.

Periodista de profesión, Manuel Graterol era oriundo de Turén, estado Portuguesa. Se destacó como humorista gracias a su trabajo con las coplas, aunque sus inicios profesionales estuvieron al servicio de la publicidad.

Aficionado a la red social Twitter, Graterolacho colocó su último twitt el día 7 de junio, el cual rezaba: “Ahora tengo la garganta/ comenzándome a doler/ y me dispongo a comer/ sin papa el sapo no canta”.

Roberto Rodríguez M.
EL UNIVERSAL


Kintun Paillaqueo, una mapuche que sobrevivió al terremoto

Posted in Actualidad en el sur, Personajes del sur by Lola Mendoza on marzo 13, 2010

Kintun Paillaqueo, Luz Cheuquel, Asistente Social y compañera del Doctorado, junto a la Machi Olivia Macata Tripainao durante una ceremonia de We Tripantü

En la madrugada del sábado 27 de Febrero, Haydeé Bravo Mayer se dispuso a cumplir con el plan que tenía programado para ese fin de semana: viajar hacia el sur de Chile, específicamente hacia Puerto Saavedra. Visitaría a la Machi Olivia Macaya Tripainao y se entrevistaría con varios lonkos de las comunidades, esto es: con sus “autoridades ancestrales”.

Desde el principio, y por alguna razón, presintió que en ese viaje, que usualmente dura ocho horas, todo estaba mal.

A mitad de camino, a eso de las 3 y 20 de la mañana, el autobús se detuvo en una bencinera a las afueras de un pueblo llamado Parral para que ocurriese el relevo del chofer. Pero luego de que el nuevo conductor asumiera el mando, el motor no  encendió.

Mientras este pequeño percance ocurría, algunos pasajeros bajaron para estirar las piernas. Hacía frío, así que Haydeé decidió quedarse dentro del colectivo. En breve, comenzó a sentir que el autobús se movía. -Como si algo lo empujara desde atrás hacia adelante, como si un gigante lo quisiera mover. Tan fuerte fue el movimiento, que el autobús cambió de posición.

Recuerda también que mientras intentaba mantenerse en pie, emergió un ruido ronco y ensordecedor.

Como si de una película se tratase, desde la posición en la que se encontraba, y a pesar del sacudón, podía ver cómo las personas, afuera, se abrazaban en grupos intentando sostenerse, pero caían al suelo y rodaban por él. También vio cómo volcó un camión de carga.

Cuando al fin -un minuto duró ese primer sismo de 8.8 grados en la escala de Richter- terminó el movimiento más fuerte, pudo salir del transporte. La tierra seguía meciéndose.

Quienes viajaban en el suyo y en otro autobús que también había parado en la estación, hablaban al mismo tiempo. Algunos querían volver a Santiago, ya que se encontraban a mitad de camino.

Gracias a la radio de un camión que se encontraba cerca de ellos, pudieron escuchar una emisora argentina en la que decían que el terremoto había sido grado 9, que un puente que estaba a mil metros de donde ellos se encontraban estaba caído, al igual que los postes de electricidad, y que la carretera estaba partida.

En algún momento pasaron algunos carabineros (policías chilenos) motorizados y les informaron que todos los puentes se habían derrumbado y que Parral estaba en el suelo. No había luz artificial, pero sí una buena luna que a todos permitía ver el entorno.

-Decidí que había que sobrevivir y,  dentro del caos que reinaba entre todos, tomé el mando. Lo primero, había que averiguar los recursos con los que contábamos: profesionales, espacio de resguardo para las réplicas, por ejemplo. Ya había detectado quiénes de los pasajeros eran mapuches,  o el número de niños y de adultos que nos acompañaban.

A Haydeé le pareció curioso que su celular siguiese funcionando. Se comunicó con su familia, quienes estaban bien. Luego de hacerlo se cayeron las comunicaciones.

Con todos de vuelta en el vehículo, el chofer sí pudo arrancar la máquina sin ningún problema. De haberlo logrado antes, habrían ido en carretera y probablemente caído con el puente o  volcado, como ocurrió con otros 4 autobuses.

Decidieron continuar el camino hacia el sur. A Bravo Mayer le pareció lo mejor: mientras se mantuviesen dentro de la unidad, la compañía debería cubrirlos con el seguro. Además, las noches son frías y era mejor dormir en el expreso que en el descampado.

A lo largo del viaje, podían ver a grupos de personas avanzando por los caminos con la mirada perdida arrastrando maletas y bultos.

Al llegar a “lo que quedó de puente”, evaluaron la situación: primero pasaron a pie y luego con la unidad. Cuando se encontraban con pasarelas caídas, calculaban si la altura permitía pasar al transporte.

Cada tanto encontraban funcionarios policiales que les hacían retroceder hacia algún pueblo por caminos alternos de tierra.

En una oportunidad, llegaron a un pueblo en cuyo terminal de pasajeros se agruparon tantos buses, que la concentración de personas sumaba alrededor de 5 mil. Sin agua, baños ni comida. Previendo lo que en medio de esa situación podía suceder se alejaron de ahí.

A algunos puentes, las grietas se las rellenaban, a manera de reparación provisional, con tierra que bajaban de camiones. Pero luego de que pasaban varios vehículos, gandolas y autobuses, volvían a caer.

El periplo, que duró más de 27 horas, parecía en espiral. Con avances y retrocesos que les permitían ver con horror las casas en el suelo, las grietas en la tierra, el dolor y la angustia de las personas.

-Sentía en mi cabeza el tun tun del kultrün, sabía que la Machi estaba haciendo llellipun, eso me daba fuerza, y podía mantener la unidad dentro del autobús. Llegué a las 11 de la noche a la penúltima parada hacia mi destino, 15 horas después. Desde ahí, tendría que subir 8 km. El chofer no quería dejarme en el  medio de la nada, pero tuve suerte. Justo en ese momento se detuvo una camioneta en el cruce, le hice señas y le pedí un aventón. El conductor me dijo que había visto que se había detenido el autobús, así que se quedó esperando para subirme. Eso sí me causó asombro.

Cuando Mayer al fin llegó al final de su camino, La Machi la estaba esperando con comida. Después de comer, durmió mientras la gente de la comunidad hacían rogativas.

-La tierra se mantuvo en movimiento todo el tiempo, pero ya en la comunidad todo es distinto. Todo es tranquilo, todos cumplen su rol,  lo principal es restablecer el equilibrio de la Tierra. No había luz, ni agua, ni comunicación con nada. Al caer la tarde se escuchaban los llamados del Kunkul, a lo lejos respondían de otras comunidades y empezaban las rogativas. Las trukas, las pifilkas y los kultrünes, acompañaban el canto de la Machi. Cuando se restablecieron las comunicaciones nos enteramos de las noticias de las ciudades y bajé a comprar pasajes de regreso. Esta vez el viaje duró 16 horas.

La comunidad mapuche, cuyo origen es motivo de discusiones aún, en Chile y en la actualidad viven principalmente en zonas rurales de lo que se conoce como la IX Región. También en la X Región y en la Región Metropolitana de Santiago.

Kintun Paillaqueo, junto a dos ñañas durante un mafun, ceremonia de matrimonio mapuche

Para Haydeé, en estos momentos de la humanidad, ser mapuche significa lo mismo que siempre: estar en equilibrio con todo lo que nos rodea, ser parte de ello, estar conectado con todo el entorno. Pero también, igual que antes, ser mapuche significa ser discriminado, estigmatizado, reprimido.

– Soy Mapuche y mi abuela paterna me crió cuando era pequeña. No llevamos el apellido que nos corresponde pues los curas en 1870 más o menos llegaron a Colmuyao/Caracol Rojo y procedieron a inscribir en un libro a todas las personas con nombres ‘cristianos’. En estos momentos estoy en proceso de cambiar mi nombre por el que me conocen en el mundo mapuche, que es el que me corresponde: Kintun Paillaqueo. Nosotros consideramos que no se es mapuche sólo por tener los apellidos mapuches, tampoco por tener cara de mapuche, casi con el kultrun pegado en la frente. O por vestirse con ropas tradicionales, o por conocer quiénes son sus ancestros. Somos mapuches porque nos autoidentificamos como tales: con la cultura, la espiritualidad. Y lo más importante, porque pensamos desde la matriz de pensamiento mapuche, porque nuestros pares nos reconocen como tales.

¿Cómo definirías tu labor dentro de la comunidad Mapuche?

-Yo no cumplo una labor en la comunidad Mapuche, yo soy Mapuche y como tal cumplo un rol dentro de la comunidad. No soy algo externo que hace trabajo voluntario. Soy parte de algo que es vivo y aporto de acuerdo a la manifestación de mi individualidad para el colectivo. Dentro de mis aportes lo principal es mi Newen/fuerza, la que se manifiesta en cuestiones espirituales que ayudan a la sanación, y al trabajo de la Machi. Dentro de la manifestación de mi individualidad también está mi formación como profesional, las herramientas aprendidas en la Universidad, las cuales no me convierten en más o menos importante que otro  lamngen/hermano.

Kintun es Asistente Social, graduada en la Universidad Central de Venezuela. Actualmente es estudiante del Doctorado de Investigaciones Interculturales de Latinoamérica de la Universidad de Valladolid y trabaja, desde hace 3 años, en un hospital de la Red Pública de Salud de Santiago, en el Departamento de Participación Social y Gestión Integral del Usuario. Trabajó con PRODEMU, el Programa de Desarrollo de la Mujer. -También vendí hierbas medicinales en la Plaza del pueblo de San José de Maipo.

En el mismo hospital, está involucrada con el Programa PESPI (Programa Especial de Salud de Pueblos Indígenas). -Es decir, salud intercultural.

En este momento en que Chile debe trabajar tan duro para levantarse, ¿cuentan con algún tipo de ayuda gubernamental? O,si ya la tienen, ¿seguirán contando con ella?

-Pertenecemos al Movimiento Autónomo Mapuche. No solicitamos ayuda gubernamental, porque el gobierno de los wingkas no es nuestro gobierno. Mucho menos es nuestro amigo. Nos roba, nos despoja de nuestro territorio, nos reprime, tortura a nuestros niños, asesina a nuestros weichafe/guerreros, los asesina por la espalda y sus asesinos no son castigados. No debemos pedirles nada. Ellos nos dividen entre Mapuches buenos, los que no reclaman, se portan bien y aceptan las limosnas que les entregan a través de proyectos, y nosotros, los Mapuches malos, que reclamamos nuestro territorio, nuestros derechos, no nos avasallamos ante nada ni nadie, los que somos libres, somos mapuches. Actualmente estamos recolectando alimentos no perecibles y ropas de invierno para nuestros hermanos. Todavía no encontramos cómo llevarlas a las comunidades. La ayuda oficial se ha repartido en tres grandes toletes: Hogar de Cristo, Caritas Chile y La Teletón. Esta ayuda llega a los grandes centros poblados pero no a las comunidades mapuches. Además, cuando llega, es repartida por las iglesias y políticos locales. De esa manera nuestras autoridades ancestrales quedan aún más en desventaja, pues no pueden dar una respuesta a los mapuches, mientras que las autoridades wingkas se crecen. Tratamos de revertir esa situación entregando lo recolectado nuestras autoridades para que ellas lo distribuyan.

Entre su vida en Santiago y su vida en el sur, esta mujer aguerrida recuerda cuando retornó a Chile y explica por qué escogió a El Maipo.

-Siguiendo mis peumas/sueños, sabía que debía asentarme en ese territorio, en el Cajón del Maipo. Ahí vivo en un terreno de 100 hectáreas recuperado. Los documentos están a mi nombre, pero no me siento “propietaria o dueña”. Sólo soy la persona a quien corresponde cuidarlo y defenderlo de los depredadores de los árboles nativos. Mi ruka es una modesta construcción de madera, las llamadas mediagua. No tengo agua potable y apenas hace 4 meses tengo luz eléctrica. No era necesario, antes bastaban las estrellas que como un río resplandecen sobre mi cabeza. Además, me acompaña la claridad de Küyen/luna.

La Machi calienta el kultrüny el resto comparten conocimiento durante la ceremonia de We Tripantü

Informacción adicional:

La ceremonia de We Tripantü festeja el Año Nuevo mapuche. Se celebra en junio. Significa: “cuando vuelve el Sol”, que es el momento del solsticio de invierno . La iglesia católica sobrepuso en esa fecha la Noche de San Juan. Todos los pueblos originarios saben que esa es la fecha que marca el inicio del ciclo anual.

Kintun Paillaqueo tenía un programa de radio. Lo financiaban entre ella y otra lamngen. – No pudimos seguir sosteniéndolo, aunque era muy bueno, me felicitaban mucho. La gente lo solicita.

Machi Juan Curaqueo durante la transmisión del programa radial WINGKUL, La cima del conocimiento


.