Elsurdelola's Blog

Vladimir Sersa: El fotógrafo de la Venezuela desolada

Posted in Personajes del sur by Lola Mendoza on febrero 23, 2010
Serie Por aquella desolada patria. Plata en gelatina. 30 x 40 cm. Colección del artista

(Esta entrevista la hice para la Revista Antesala, de Venezuela,  donde fue publicada en algún  mes del año 2006)

Cámara en mano, registra

la memoria sin memoria

de Venezuela desde

hace más de treinta años

La timidez de Vladimir Sersa se refleja en sus maneras, en la mirada ingenua de sus ojos claros. Humildad y sensibilidad quizás sean las palabras que mejor lo definan. Nadie podría imaginar que esta figura de 1.87 mts. de altura esconde una singular debilidad, que advierte enseguida: – “No me gustan esos aparatos”(la grabadora). “Prefiero el trabajo desde atrás”. Se refiere a su vida detrás de una cámara de fotografía.

Al traspasar las puertas de su casa se calma un poco: estamos en su terreno. Un cúmulo de fotografías me espera, ordenado, sobre la mesa del comedor.

Sersa nació en 1946 en Trieste, Italia, es hijo de padre italiano y madre eslovena. Luego de la depresión europea inmediata a la segunda guerra mundial, la familia de Vladimir llegó a Venezuela. Él contaba con nueve años. Su contacto con la fotografía comenzó por casualidad: con una pequeña cámara que, de niño, encontró en casa. Ya joven, en la década de los setenta, prefirió la cámara a los estudios de química en la universidad.

Entonces entró a un trabajo colectivo con un grupo de colegas fotógrafos y comenzó a viajar por el país.

Comenzamos a mirar las fotografías. La mayoría han sido exhibidas por el artista en  ciudades como La Habana, Llubiana (Slovenia), Nueva York, México DF, Québec o Montreal, Milano, Caracas, Mérida o Maracay.

En ellas, casi todas en blanco y negro, aparece una constante: la desolación, que dio título a una de sus series más importantes: Por aquella desolada patria, fruto de un recorrido que le llevó, durante varios años, por el interior de Venezuela y en el que fue descubriendo las formas que adopta la desolación en este país: el abandono y la falta de memoria.

Sersa no siente aversión frente al auge de la tecnología digital. – Los conocimientos siempre son importantes respecto a lo que vayas a hacer, sea en formato digital o con película, con negativo… y la concepción visual de lo que vayas a tomar. Yo sigo trabajando con mi cámara tradicional, pero quiero comprarme una cámara digital, dice.

– ¿Has abordado distintos campos con la fotografía?

– Sí, he hecho fotografía corporativa, publicitaria.

El punto fuerte del trabajo de Sersa es la fotografía artística y de personalidades.

Vladimir ya ha dejado de mirar la grabadora, y sus fotografías comienzan a esparcirse por la mesa. Él está relajado.

Las imágenes de Sersa cuentan historias en sí propias, son documentales. – Pero no hago fotoperiodismo, aclara.

– ¿Tú crees que Venezuela es triste?

– Es triste y es alegre, lo que pasa es que me gusta recalcar cosas que pienso deberían cambiar…

– ¿Como cuáles?

– La desolación, el abandono… como estas casas.

El fotógrafo no quiere hablar. Se hizo a la vida pegado a una cámara. Las palabras no, para eso sus fotos. Vladimir señala una serie de fotografías cuyos protagonistas son fachadas de casas que se yerguen en un contraste asombroso: joyas de arquitectura colonial o modernista, víctimas del más profundo abandono o deterioro. O maravillas de la construcción artesanal (hechas con adobe o paja) que lucen dentro de un descampado recóndito en alguna población, desconocida para muchos, del interior de Venezuela.

Sentarse a mirar el trabajo de Sersa puede embrujar a cualquiera. Ya las fotografías son un desorden en la mesa, con la temida grabadora perdida en medio de ellas.

-¿Cuáles son tus planes inmediatos?

– Una exposición para mediados o finales de año.

El tiempo ha transcurrido sin hacerse notar. Ahora a Vladimir no le importa. Incluso, quiere que continuemos conversando. Hago el ademán de levantarme y, nervioso, me confiesa que no quiere despedirse aún. Sin duda, no se parece ya al esquivo artista del principio. Así que me ofrece un café, pero no hay más tiempo. Es seguro: nos veremos de nuevo. Quizás en esa exposición.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: